La Calima
Cuando se dan estas condiciones en las islas queda todo cubierto de una fina capa de tierra en todos lados, las personas con problemas de asma les suele afectar a la hora de respirar
La calima es un fenómeno meteorológico consistente en la presencia en la atmósfera de partículas muy pequeñas de polvo, cenizas, arcilla o arena en suspensión.
Las islas Canarias suelen verse afectadas con frecuencia de este polvo en suspensión que llega desde el Sáhara muchas veces con rachas de viento de 70 kilómetros hora.
Cuando se dan estas condiciones en las islas queda todo cubierto de una fina capa de tierra en todos lados, las personas con problemas de asma les suele afectar a la hora de respirar cuando la calima llega de forma muy espesa y lo cubre todo.
A parte de los problemas respiratorios la limpieza es obligada después de que este fenómeno deja las islas ya que deja todo sucio de tierra. Estas condiciones son necesarias a pesar de las molestias que causa a muchos ya que el paso de la calima es esencial para la vida al otro lado del charco ya que estas partículas llevan la vida a las grandes selvas.
La calima es un fertilizante para el Amazonas y da vida a los Océanos ya que este proceso de la Tierra es necesario para la vida en las selvas, durante todo el año al producirse este viaje desde África hasta las grandes selvas se dejan nutrientes en forma de hierro o nitrógeno fundamentales para el crecimiento de las plantas y de mucha riqueza para el suelo.
El Océano Atlántico también se ve beneficiado de la calima ya que en su proceso deja nutrientes de fósforo tan necesario para los organismos más importantes que nos encontramos en el planeta el fitoplacton los cuales son aportados al océano por la calima.


El fitoplacton es el responsable de que exista el oxigeno en el planeta y es la base alimenticia de los mares y sin el no se podrían alimentar los animales que habitan en estos lugares. La peor parte de la calima se la lleva siempre las Islas Canarias por su cercanía al Sáhara pero es necesario este proceso para la vida en el planeta.





La calima permite a científicos estudiar el transporte de partículas atmosféricas, el cambio climático, la salud ambiental y los ciclos de nutrientes a escala planetaria. También ha llevado a avances en predicción meteorológica y en estudios sobre contaminación natural frente a la contaminación antropogénica.
En cierta medida, la calima forma parte de un “ciclo natural” que ayuda a equilibrar climas y ecosistemas. En Canarias y otras regiones, la calima forma parte de la identidad cultural y meteorológica de las islas, y aunque sea molesto también enriquece los suelos.





